La osteoporosis es una condición que provoca que los huesos se vuelven delgados, quebradizos y débiles. Estos cambios pueden aumentar el riesgo de fracturas y generar alguna discapacidad. La osteoporosis es un padecimiento que se presenta con más frecuencia en mujeres, es cinco veces más común en las mujeres que en los hombres.1
Algunas de las causas de esta condición se relacionan con malos hábitos como el sedentarismo, la mala alimentación, fumar y el consumo de alcohol.
Los estrógenos son hormonas sexuales femeninas que protegen contra la pérdida ósea. Después de la menopausia, los ovarios producen muy poco estrógeno y esta disminución provoca una pérdida acelerada de densidad ósea en las mujeres.1
Es por esto que el cuidado de la salud ósea debe de ser una prioridad para toda mujer. El ejercicio, por ejemplo, aumenta la fortaleza de los huesos debido a que estos son considerados tejido vivo y no importa si se trata de rutinas con pesas, entrenamientos de resistencia, todos representan un beneficio para los huesos.
Por otro lado, el calcio es importante para construir y mantener huesos saludables. La vitamina D ayuda a la absorción de este elemento, pero la realidad es que muchas personas no obtienen suficiente calcio de los alimentos. Para aumentar los niveles diarios de este mineral se deben consumir una variedad de alimentos ricos en él.1
Algunas fuentes de calcio incluyen verduras de hoja verde como espinacas, col rizada y coles; productos lácteos como yogur, leche y queso; algunos pescados como salmón y sardinas.1
Sin duda una combinación ganadora para mantenerte saludable y protegerte de esta condición es: una buena alimentación combinada con ejercicio y complementada con un suplemento alimenticio que incluya uno o varios de los elementos antes mencionados, no esperes más y transforma tus hábitos.
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