Al compilado de momentos vividos y emociones experimentadas a las cuales nos apegamos se les conoce como ciclos. Estos se dan de manera natural y nos marcan de por vida, por ello a veces resulta tan complejo cerrarlos.
La verdadera pregunta es ¿se pueden abrir y cerrar varios ciclos en una misma vida? La respuesta es sí… efectivamente se pueden cerrar pero no de manera absoluta, pues todas las etapas de nuestra vida están interconectadas entre sí. Lo que debemos aprender es a no confundir el terminar un ciclo con evadirlo.

Para lograrlo puedes apoyarte en esta guía basada en la psicología:
- Recuerda: si te enfocas en olvidar la ansiedad jamás te permitirá avanzar.
- Perdónate: sólo así recuperarás el amor propio.
- Perdona: es la única forma de aprender de lo sufrido.
- Ríndete: no te agobies por lo que no puedes controlar, sólo déjalo ir.
- Acepta: el tiempo nunca vuelve, lo hecho, hecho está.
- Despréndete: a veces ganas más cuando pierdes.
Debes saber que para lograr despegarte por completo del sentimiento negativo que te sigue atando a alguien o a algo, necesitas vivirlo.
Es decir, para aprender a cerrar ciclos necesitas abordar un duelo; Elizabeth Kubler Ross, psiquiatra y escritora estadounidense, enlista de forma muy clara y sencilla los pasos que todo duelo conlleva. Recuerda que este proceso requiere de tiempo y es necesario permitirnos tener paciencia para vivir todas sus etapas:
- Negación
- Ira
- Negociación
- Depresión
- Aceptación

Estas etapas no sólo son complicadas a nivel emocional, también propician un desgaste físico importante que debes evitar a través de una buena alimentación o con ayuda de un suplemento alimenticio que te devuelva la vitalidad necesaria para encarar este proceso.
Todo ciclo comienza dentro de ti, tú eres quien permite que una nueva historia suceda, así que también eres tú quien puede ponerle final a ese capítulo para por fin abrir nuevas puertas.
